Las obras contemplan la red de gas natural para las Residencias Estudiantiles Universitarias, por casi $20 millones, la segunda etapa de colocación de equipos de aire acondicionado en la Biblioteca Juan Filloy, por cerca de $12 millones, la refacción de sanitarios en Agronomía y Veterinaria por $3,3 millones y de otros de Biología Molecular, por casi $3 millones.

La Secretaría de Políticas Universitarias asignó y transfirió a la UNRC, en el marco del Programa de Obras Complementarias, estos 38 millones de pesos para trabajos en el ámbito del espacio universitario para mejoras en las condiciones edilicias. Para este fin, el Gobierno dispuso de una partida de 2.500 millones de pesos para el conjunto de las universidades nacionales de gestión estatal.

Se trata de la red de gas natural para las Residencias Estudiantiles Universitarias, por casi 19.892.807 pesos, la segunda etapa del sistema termomecánico de la Biblioteca Juan Filloy, por 11.897.696 pesos, la refacción de sanitarios en Agronomía y Veterinaria en sectores 3 y 4 por 3.313.315 pesos y la reconstrucción de baños de Biología Molecular, por 2.978.625 pesos.

“El Programa de Obras Complementarias fue lanzado por la Secretaría de Políticas Universitarias a final del año pasado. Hubo una convocatoria, con las líneas de financiamiento, todas orientadas a cuestiones vinculadas con sistemas de energía eléctrica, seguridad, iluminación, accesibilidad, instalaciones de agua, de gas, cloacales. En fin, obras para mejorar y hacer que los edificios sean más eficientes y puedan cumplir bien sus funciones”, dijo el secretario de Coordinación Técnica y Servicios de la UNRC, Juan Carlos Amatti. Además señaló que se enviaron cinco proyectos de los cuales fueron aprobados cuatro.

“Se consiguió financiamiento para la obra de gas de las Residencias Estudiantiles, la segunda etapa de los equipos de aire acondicionado de la Biblioteca, la reforma de unos baños de Agronomía y Veterinaria que tienen más de 30 años y están bastante deteriorados y que, como están en dos plantas, requieren de una inversión importante; y para la mejora de otros baños de la Facultad de Exactas, en la parte de Biología Molecular”, dijo Amatti. 

Y agregó que quedó sin subsidio en esta oportunidad el quinto proyecto vinculado con una obra de accesos peatonales para la zona del puesto principal de la guardia.

“Ahora están en la etapa de no objeción y contratación. Hemos enviado tres proyectos ejecutivos a la Secretaría de Políticas Universitarias, resta sólo el de la obra de gas para las Residencias Estudiantiles Universitarias. Ya está todo en marcha, el 18 de marzo vence el plazo, vamos a cumplir con ese requisito. Y esperamos que pronto podamos tramitar la contratación para lograr la ejecución”, concluyó el ingeniero Amatti.

Gas para los 104 departamentos de estudiantes

En cuanto al gas natural, se hará la instalación de la red para la totalidad de los departamentos de las Residencias Estudiantiles y el salón de usos múltiples.

Se realizará la conexión desde la red de suministro de la empresa que presta el servicio Ecogas, con una cañería de media presión. El tendido será por las calles internas del predio y se instalaran puntos de suministro para cada módulo de departamentos.
En el lugar hasta hora se viene utilizando gas envasado en garrafas para el suministro de cocinas, calefones y calefactores.

La iniciativa tiene lugar tras que se completaran las obras de la planta reductora de gas natural y la red de distribución troncal, financiadas por la provincia de Córdoba. En este momento, existe la posibilidad de conexión del suministro de gas de todos los departamentos a la red de gas natural. La obra tendrá un plazo de ejecución de 180 días y se hará por licitación privada.

Cabe recordar que la Universidad Nacional de Río Cuarto cuenta con un conjunto de departamentos destinados a residencias estudiantiles, construidos dentro del campus, en un predio de una hectárea y media de superficie cuadrada. El proyecto se inició en los años ‘90, con la participación de municipios de la región, y tuvo como objetivo facilitar las posibilidades de estudio de potenciales alumnos de distintos lugares, que se postularan para obtener una beca de alojamiento.

Los departamentos están agrupados en módulos de cuatro y suman 104, con capacidad para 4 habitantes por cada uno, con lo cual totalizan 416 plazas disponibles. Se agregan el salón de usos múltiples, una batería de baños y una sala de estudio y computación.En la actualidad se alojan de manera gratuita estudiantes provenientes de 21 provincias.

Los departamentos fueron construidos con recursos económicos que aportaron la Universidad, municipios y organizaciones de la ciudad y la región, en el marco de un plan progresivo de edificación. En la actualidad las instalaciones son mantenidas con recursos de la Universidad. La administración y el control dependen de la Secretaría de Bienestar y de su Departamento de Becas. Las plazas disponibles son otorgadas mediante el programa de becas que ofrece la Secretaría y las vacantes se producen cuando se desocupan camas de alumnos que no renuevan el beneficio o se gradúan.

Las solicitudes son recepcionadas por el Departamento de Becas y se otorgan a partir del rendimiento académico y la situación socio económica del aspirante y la familia.

Cada departamento tiene dos dormitorios, cocina y baño, lo que permite que cuatro personas lo habiten con comodidad. También, cada módulo está equipado con muebles y útiles, y cuenta con los servicios de electricidad e internet.

El espacio reservado especialmente para las Residencias dentro del campus tiene alrededor un arbolado y cuenta con cerco perimetral, sistema de cámaras e iluminación.

En el ingreso hay un puesto de guardia permanente, dependiente del Departamento de Seguridad y Control de la Universidad, que funciona las 24 horas del día, los 365 días del año. Los estudiantes deben registrar su huella digital y esto posibilita el ingreso al predio de las Residencias.

Biblioteca Juan Filloy

La segunda etapa del sistema termomecánico de la Biblioteca Juan Filloy permitirá concluir los trabajos iniciados a comienzos de 2019 para mejorar la conservación de los más de diez mil volúmenes almacenados allí y aumentar la eficiencia energética.

Se trata de uno de los edificios más importantes de la Universidad, de 2.100 metros cuadrados. El diseño fue el resultado de un concurso arquitectónico desarrollado en la década del ‘90 y constituyó una obra vanguardista, con espacios para los alumnos en varios niveles y con un componente importante de iluminación natural. La evolvente del edificio fue desarrollada con la premisa principal de poder atender la demanda creciente de los estudiantes y público en general.

En el año 2016 se inició un plan de recuperación de los equipos termomecánicos. Se realizó una actualización de cálculo térmico y un proyecto de renovación, con equipos de alta utilización y eficiencia energética. En 2019, se pudo completar la primera etapa, con la instalación de dos equipos de 30 TR frio/calor, de tipo rooftop (autocontenido), con calor por combustión de gas.

Lo que se hará ahora es completar los ductos y la instalación de dos equipos de características similares, que permitan lograr las condiciones de habitabilidad en todo el edificio, además de aumentar la eficiencia energética, derivada de una mejor distribución del aire acondicionado y un ciclado de trabajo de los equipos con mayor rendimiento.

Estos equipos serán comandados por un termostato de ambiente, instalado en un lugar técnicamente seleccionado en el interior del edificio, para el control de la temperatura ambiente, que será aceptable en términos de confort, sin excesos en el consumo energético. Esto sirve, además, para evitar arranques del sistema en días feriados o fines de semana, ya que los controles son programables con ciclos de trabajo diario y semanal.