El Consejo Superior declaró la emergencia en materia salarial de los trabajadores de la UNRC. Lo decidió por unanimidad, a pedido de los gremios docente y nodocente.

Los sindicatos locales solicitaron que el cuerpo colegiado “tome posicionamiento respecto a la difícil situación que atraviesan las y los trabajadores docentes y nodocentes de las universidades nacionales”. “Entendemos la educación como derecho humano y como bien público universal, defendiendo esta concepción es de vital importancia”, agregaron.

“La universidad pública argentina atraviesa un período crítico como consecuencia de las políticas implementadas por el Gobierno nacional y los trabajadores que la integramos no estamos exento de ellas. En los últimos meses las y los trabajadores han visto sistemáticamente sus derechos vulnerados; de diciembre a esta parte la pérdida en términos salariales ha sido del 50% respecto de la inflación, evidenciando un fuerte deterioro salarial que se hermana con el resto de los sectores del mundo del trabajo”, se indicó.

Y agregaron: “En este mismo sentido consideramos de vital importancia poner en valor la existencia de nuestros convenios colectivos de trabajo y el espacio paritario nacional, que en este último período se ve vapuleado por el Gobierno nacional, quien de manera unilateral y arbitraria impone aumentos. mezquinos y paupérrimos no respetando la negociación colectiva, la cual es uno de los principios y derechos fundamentales del trabajo reconocidos por la Organización Internacional del Trabajo (OIT)”.

“Por lo antes expuesto, es que desde las organizaciones sindicales que nos representan, seguimos exigiendo paritarias libres y sin techo para garantizar salarios acordes a la situación inflacionaria y que permita recuperar con urgencia lo que hemos perdido. Bajo la consiga ‘sin salarios dignos la Universidad Pública es inviable’, solicitamos que este Consejo Superior declare la emergencia en materia salarial de todas y todos los trabajadores de nuestra Universidad, convencidos de que todos los problemas que atraviesa nuestro país se resuelven con más educación y universidad pública”, finalizando.

“El salario docente está en el mínimo histórico del periodo democrático”

María Florencia Granato, secretaria general del gremio docente de la Universidad, dijo: “En estos ocho meses, la pérdida del poder adquisitivo de nuestro salario es del 50 por ciento. El salario docente está en el mínimo histórico de lo que cuenta el período democrático, en cuarenta años es el salario más bajo en términos reales que estamos percibiendo”.

Agrega que el 39 por ciento de los docentes de la UNRC son ayudantes de primera, “es el escalafón más bajo, el que sostiene la educación en la Universidad; de 678 que son 562 son simples o semis; eso significa que están ganando salarios que son de indigencia o de pobreza”.

“El ayudante de primera exclusiva, de 40 horas, necesita una antigüedad de 20 años para llegar a cubrir la canasta de pobreza, el JTP exclusivo necesita quince años de antigüedad, el adjunto exclusivo necesita diez años, el asociado exclusivo necesita de 5 a 7 años, y  el titular exclusivo, el máximo rango, necesita cinco años de antigüedad para no ser pobre”.

“Desde 2015 hemos venido perdiendo poder de compra. Y ahora se ha hecho insostenible. De esta manera la Universidad no se puede sostener, porque está expulsando profesionales docentes que encuentran mejores salarios en sectores privados. Muchos profes necesitan complementar sus ingresos para sostenerse y eso va en desmedro de la actividad docente, de investigación y de extensión”, indicó Granato.

“La situación salarial nuestra es muy crítica”

Daniel Garis, secretario general del gremio nodocente, dijo que el pedido de emergencia salarial sube a nivel de la FATUN para que se concrete en las distintas universidades. “La situación salarial nuestra es muy crítica”, dijo.

El dirigente comentó que las categorías más bajas tenían hasta diciembre una cláusula que daba garantía salarial. Entonces, era de 370 mil pesos para la categoría más baja, que es la siete. Luego fue quitado este piso que aseguraba alcanzar la canasta alimentaria, que hoy cuesta 790 mil pesos, mientras que el sueldo de bolsillo de esa categoría es de entre 500 y 540 mil pesos.