El Consejo Superior de la UNRC aprobó una nueva tarifa para el servicio de menú a partir de una propuesta presentada por los secretarios de Bienestar, Paola Beassoni; y económico, Gastón Chiesa. Hubo empate en la votación y definió la rectora Marisa Rovera, en su calidad de presidenta del cuerpo. 

El Consejo Superior de la UNRC aprobó una nueva tarifa para el servicio de menú, en el marco del Servicio Alimentario Universitario, a partir de una propuesta presentada por los secretarios de Bienestar, Paola Beassoni; y económico, Gastón Chiesa. Hubo empate en la votación y definió la rectora Marisa Rovera, en su calidad de presidenta del cuerpo.

Ahora los precios serán los siguientes: docentes y nodocentes, personal de Conicet y miembros de la cooperativa que se encarga de la limpieza 1,850 pesos; estudiantes en general 1,360 pesos; alumnos con beca de ayuda económica 950 pesos –antes no pagaban- y visitantes 2.600 pesos.

Esta iniciativa fue elevada en cumplimiento de la resolución del Consejo Superior del año pasado y planteada como requisito necesario para poder reestablecer el servicio, que desde comienzo de año no se viene prestando.

El tema fue el eje central por el que se convocó este jueves a sesión extraordinaria del Consejo Superior y demandó más de cuatro horas de arduo debate. Los decanatos y el Rectorado habían venido discutiendo al respecto en una seguidilla de seis reuniones de varias horas de duración, tras lo cual surgió el proyecto que finalmente se aprobó con la mencionada exigua diferencia.

En el transcurso de la sesión del cuerpo colegiado –tras una hora y media para decidir el tratamiento del tema sobre tablas, posición que se impuso a la que impulsaba el pase a la Comisión de Presupuesto-, el decano de Ingeniería, Julián Durigutti, mocionó que por dos meses los estudiantes que son becarios de la Universidad seguirán recibiendo el menú sin tener que abonar 950 pesos y que para ello se usará parte de los fondos que ingresarán por un acuerdo firmado con el Banco Nación -1.8% sobre la masa salarial acreditada en la entidad financiera, lo cual se traduce en unos 18 millones de pesos mensuales, que el año pasado se había decidido destinar a cubrir las urgencias edilicias, de seguridad y servicios de las Residencias Estudiantiles Universitarias, y para construir una cancha de hockey de césped sintético-.

Finalmente, las dos mociones fueron a votación y obtuvieron doce votos cada una, por lo que se impuso la propuesta del oficialismo, puesto que el voto de la rectora Marisa Rovera valió doble.

NUEVOS VALORES

Tarifa Menú 1: Agentes, personal de Conicet, Cooperativa de limpieza. Valor $1.850.
. Costo promedio real de materias primas más un porcentaje en concepto de costos asociados a la elaboración.
. Costos considerados al 15 de febrero

Tarifa Menú 2: Estudiantes. Valor $1.360, resultante del costo al 15 de febrero de materias primas, con la absorción de los costos asociados a la elaboración.
Tarifa Menú 3: Estudiantes con Beca de Ayuda Económica: Valor $925, resultante de la absorción de parte del costo de materias primas y elaboración con el presupuesto del Departamento de Becas. De este modo, se asumirá la diferencia resultante entre la Tarifa diferencial 2 y 3 ($435), por cada menú consumido por estudiante becado.
Tarifa Menú 4: Vocacional. Valor $2600

Se pondrá en marcha una comisión
Como parte de la iniciativa aprobada, se dispuso la conformación de una comisión de Seguimiento del Servicio Alimentario Universitario, “con un trabajo conjunto y articulado entre facultades, centro de estudiantes y Secretaría Académica y Secretaría de Bienestar”. Esta comisión también tendría el objetivo de elaborar e implementar un instrumento que permita evaluar situaciones que ameriten como medida extraordinaria la creación de un nuevo tipo de beca de menú para estudiantes que no cuentan con la Beca de Ayuda Económica y que encuentran dificultades para acceder al menú. de Tarifa 2.

Los becarios recibirán $33.600
A partir de la aprobación de esta iniciativa, los estudiantes con Beca de Ayuda Económica recibirían la importación actual en su totalidad, es decir 33,600 pesos por el período de marzo y abril. De esta manera se da cumplimiento al reglamento vigente de becas y –según se dijo- es una medida que está en consonancia con la propuesta de nuevo reglamento, el cual se encuentra en su etapa final de tratamiento en el marco de la Comisión de Bienestar del Consejo Superior.

Otras acciones
Se indicó que se están realizando otras acciones referidas a la cuestión del comedor universitario. “Es importante mencionar que frente a la preocupante situación del SAU de la que venimos ocupándonos desde el inicio de esta gestión, hemos realizado algunos avances en lo referente a las acciones propuestas que se enmarcaron en el informe presentado al cuerpo colegiado, aunque aún restan por concretarse en su totalidad”, se informó, a la vez que se detalló una convocatoria abierta a proveedores para los meses de noviembre y diciembre de 2023, en los rubros productos cárnicos, frutas y verduras, productos de almacén y descartables; el desarrollo y la implementación con la Unidad Tecnológica de la Información de la Universidad de un sistema de cobro y control de stock, con lectura de código de barras, y el uso de credencial para compra en el sector minutas. “Esto se relaciona directamente con una mejora en el mecanismo de asignación de precios de sector minutas, otra de las acciones. Estado de avance: sistema diseñado, etapa de prueba y ajustes”.

Por otro lado, se mencionó una campaña de concientización para la disminución del uso de descartables para la entrega de alimentos, cuya difusión comenzará en breve, lo cual se enmarca en el programa Crear Ambiente, recientemente aprobado por el Consejo Superior.

Voces estudiantiles

Abigail Bravo, de la Agrupación ATP, en representación de agrupaciones estudiantiles de la UNRC, leyó un documento en el que expresaon su “profunda preocupación respecto al funcionamiento del comedor universitario desde el inicio del ciclo en febrero de 2024. Es la primera vez en años que observamos una interrupción en el servicio del comedor, el cual es un derecho estudiantil fundamental. Es crucial garantizar que nuestra universidad pública siga siendo accesible para cada uno de los estudiantes y que se tomen medidas concretas para disminuir la deserción estudiantil. Solicitamos una pronta respuesta y acción por parte de la Secretaría de Bienestar para abordar esta situación y restablecer el funcionamiento del comedor. 

Por su parte, Sofía Pollastrini, presidenta del Centro de Estudiantes de Humanas por Franja Morada, leyó otro documento en el que indicaba: “El contexto económico y social en el cual se encuentra inmerso el sistema universitario nacional y, en particular, nuestra casa de estudios, es crítico”. Destacó “una inflación del 211% que dejó el gobierno anterior y un 20% en el primer mes del año de la actual gestión del país”.

Agregó que la situación de las universidades nacionales es “de incertidumbre total”. Y subrayó: “Todos coinciden en que el sostenimiento del comedor universitario y de los estudiantes son la prioridad, pero es necesario ser muy responsables y tener la suficiente honestidad intelectual a la hora de tomar decisiones que puedan significar volver a repetir los errores del pasado. El comedor universitario necesita estar anclado presupuestariamente”.