Este sábado se realizó el descubrimiento del mural, obra del artista Martín Lanfranco, para recordar al poeta, musico y pintor sampachense Luis Olguin.
En una ceremonia realizada en la Plazoleta de los Inmigrantes, la Comisión Municipal de Cultura de Sampacho descubrió un mural obra del muralista Martín Lanfranco que representa la figura de Luis Olguín, este artista local quien hace poco tiempo falleció.
Cintia Rojo, coordinadora de la Comisión Municipal de Cultura expresó que la idea de plasmar su recuerdo con un testimonio hecho en mural, fue idea de la propia familia.
Su trayectoria
Desde muy pequeño Luis advirtió que tenía facilidad para dibujar. En una entrevista recordó que siendo niñoa, la maestra de la escuela a la que asistía le solicitaba pasar al pizarrón para hacer los dibujos de la clase.
Pero la vida era dura y Luis tuvo que alternar su pasión de dibujante trabajando en las cuadrillas de obreros en el campo. Pero nunca abandonó sus dibujos ni la música.
Estudió dibujo por correspondencia en aquellos años era frecuente hacerlo de este modo ante la imposibilidad de asistir a una escuela de arte y lo hizo con notas sobresalientes en la Escuela Panamericana de Arte.
Entre los trabajos más renombrados, figura una restauración en los frescos del Santuario de Nuestra Señora de La Consolata. Por ese motivo recibió el reconocimiento de la Comisión Pro-Templo. Sus dibujos se diseminaron por todos lados y así hubo publicaciones gráficas que lo tuvieron como protagonistas, siendo el recordado «Sampachito» (de la revista Sampacho y su gente) como un popular personaje.
Fue merecedor de homenaje por medio del Honorable Concejo Deliberante en uno de los tantos aniversarios de Sampacho y su historia fue reflejada en varias ocasiones en un conocido diario de la ciudad de Río Cuarto.
Nunca abandonó sus pasiones. Hincha de Independiente y Confraternidad dijo que esos eran los mejores colores. Pintar, hacer carteles publicitarios, hacer deportes y pulsar la guitarra, eran moneda corriente. De lo contrario con luz tenue en su casa daba rienda suelta a su inventiva como poeta.
Fue uno de los personajes más reconocidos del antiguo barrio Sur con lo que fue su primer mural «Bar el Africano».
Con información de El Portal Regional