Se concretó ayer la primera colación de 2023 de la Universidad Nacional de Río Cuarto. Tuvo lugar en el aula mayor del campus en dos ceremonias en las que hicieron uso de la palabra Marisa Rovera, rectora de la UNRC, y la vicerrectora, Nora Bianconi. Por la mañana fue la entrega de diplomas para profesionales de las facultades de Agronomía y Veterinaria, Ciencias Económicas e Ingeniería; por la tarde fue tiempo de Ciencias Exactas, Físico-Químicas y Naturales, y de Ciencias Humanas.

Como viene sucediendo desde su implementación en 2016, en esta colación, la 291ª de la UNRC, recibieron diplomas profesionales merced al proyecto Potenciar la Graduación, destinado a quienes han abandonado sus estudios en los últimos 10 años y les faltaba completar hasta el 30 por ciento de la carga horaria de su plan.

El acto de la mañana fue el primero que presidió Marisa Rovera como de rectora de la UNRC, tras su asunción el viernes 5 de mayo. Estuvo acompañada en el estrado por la vicerrectora, Nora Bianconi; los secretarios Académico, Pablo Pizzi; General, Jorge Miguel; la decana de Agronomía y Veterinaria, Carmen Cholaky, su par de Ciencias Económicas, Guillermo Mana, y el vicedecano de Ingeniería, Martín Kunusch Micone.

Después de la entrega de diplomas, la rectora señaló que la ceremonia marca para los graduados “un momento de inflexión en la vida”, una “transición efímera entre ser estudiante y ser profesional”. Consideró conveniente “preguntarnos ¿qué significa la Universidad socialmente?” y aseveró que “representa un espacio que permite generar y discutir ideas, impulsora de un pensamiento diverso, plural y propio, alejada del pensamiento único, respetando y reconociendo las minorías; caracterizada por la diversidad y custodiando siempre la conducta ética, trasparente, solidaria y democrática”.

Afirmó que “la responsabilidad primaria de la universidad es ofrecer una formación integral de calidad; este concepto implica sostener y actualizar los conocimientos disciplinares en los procesos formativos, pero además contribuir a la construcción de una ciudadanía con conocimientos sólidos sobre la responsabilidad social de las ciencias. Esa construcción debe transcurrir en un marco abierto y plural, que conjugue dos aspectos no excluyentes: la excelencia académica y la formación de profesionales íntegros, capaces de tomar decisiones, sobre la base de sus propias convicciones».

En la ceremonia matutina, Rovera evocó que “hace ya un tiempo, las universidades de América Latina y el Caribe acordaron que la educación superior es un bien público y social, un derecho humano universal y una responsabilidad del Estado. Sobre la base de estos principios, debemos entender y defender la educación como un proceso continuo”.

Manifestó que “la posibilidad de acceso, permanencia y graduación no debe ir en detrimento de la pertinencia y calidad académica; este concepto de garantizar la inclusión tiene que ver con las responsabilidades del sistema educativo, que permitan un progreso social colectivo, pero siempre asociado al esfuerzo y el compromiso”.

En tanto, durante la ceremonia de la tarde, la vicerrectora Nora Bianconi dijo a los graduados que “el título logrado es una herramienta para insertarse en la comunidad y asumir con absoluto compromiso el rol profesional. Porque de nada vale este logro académico si no se le incorporan la formación integral como persona, el compromiso social y ético para con los demás; y, en estos tiempos, la flexibilidad, la capacidad de adaptación a la realidad y la actualización permanente». 

La profesora Bianconi afirmó que la universidad ha de aceptar “los retos que la desafían e interpelan cada día” en una realidad que en occidente muestra “una tendencia a la reducción de las profesiones tradicionales, junto al requerimiento de los jóvenes por carreras que aún no se han creado”.

Subrayó que “el trabajo, tal como lo entendemos hoy, debe adaptarse a los cambios constantes, que dan cuanta de aprendizaje continuo, conocimiento transversal, capacidad para la acción responsable, trabajo colaborativo e interculturalidad”. En este sentido, “las tecnologías de la comunicación demandan ajustes en las formas tradicionales de enseñanza y de aprendizaje. La tecnología educativa tiene mucho potencial por delante, dado que la sociedad se transforma aceleradamente y aparecen nuevos requerimientos para docentes y estudiantes. La centralidad que va adquiriendo la práctica profesional en la formación universitaria a partir de los procesos de acreditación implica un cambio interesante que debe reflejarse en las revisiones de los planes de estudio de todas las carreras, en las propuestas de titulaciones intermedias y de nuevos trayectos formativos”.

“La realidad no siempre es la que queremos, sino la que tenemos, y en ese sentido debemos ir innovando para lograr adaptarnos a esa realidad no siempre ideal que imaginamos. Entiendo que las instituciones educativas de nivel superior deben fortalecer su capacidad de respuesta de una manera creativa y estratégica generando innovaciones o transformaciones para acompañar a sus graduados y graduadas en la inserción laboral dentro de la sociedad que las sustenta”, indicó. 

En tanto en representación de los graduados habló la licenciada en Ciencia Política María Victoria Cambria, quien dijo: “Para muchos de nosotros la UNRC fue y será nuestra familia, nuestra segunda casa, y en esto vamos a estar agradecidos siempre. Agradecidos porque nuestra Universidad nos ha brindado las herramientas necesarias para nuestro futuro profesional, desde una mirada no solo del conocimiento sino también con una mirada social y hacia el otro”.

“Agradecidos por los valores que nos inculcaron, por el respeto a los que opinan diferente y por la capacidad para trabajar en conjunto. De manera personal agradecer poder ser parte de un Consejo Directivo donde se toman las decisiones de las facultades representando y militando al lado de los estudiantes. Agradecer también por permitirme haberme ido en un intercambio formándome en otro país y de esta manera valorar aún más a nuestra Universidad”, destacó. 

Fuente: Comunicación UNRC