Durante dos jornadas, y tras dos años de pandemia, recorrieron y formaron parte de talleres informativos de las carreras de la Universidad Nacional de Río Cuarto, más de 6 mil estudiantes de diferentes puntos de la región.
La recepción, en el anfiteatro general San Martín, congregó a autoridades, docentes, nodocentes y estudiantes universitarios con quienes serán sus pares desde 2023. “Estamos complacidos de recibirlos”, manifestó el rector Roberto Rovere, quien destacó que la Universidad Nacional de Río Cuarto respeta a diario en la práctica el “derecho a la educación”. Agregó que, más allá de las jornadas, la UNRC “tiene cotidianamente sus puertas abiertas”, por lo que invitó a los alumnos del nivel medio a que sigan viniendo al campus a consultar cuestiones atinentes a las más de 50 carreras de grado como también acerca de actividades recreativas, entre ellas artes y deportes. En su enumeración de los distintos beneficios, Rovere incluyó el “sistema de salud siempre disponible”.
Agradecido por “la confianza de ustedes y de sus familias”, el rector expresó a los adolescentes y jóvenes que vinieron a las JUPA que “los esperamos para el próximo año” y celebró que las jornadas se realizaran nuevamente de modo presencial.
El secretario Académico, Sergio González, pidió una y otra vez a los visitantes que “pregunten todo lo que necesiten, no solo en los talleres, también en otras oportunidades; la universidad es de ustedes”. Planteó el relieve de las jornadas, toda vez que mediante el diálogo con alumnos y profesores de las carreras es factible construir una noción certera referida a sus asignaturas como también al campo laboral tras la graduación. “Todos los días pueden aprender algo nuevo acá”, señaló y recalcó que “ser estudiante de una universidad pública entraña un compromiso totalmente distinto respecto de hacerlo en una privada”. En otro momento de su alocución, agradeció el trabajo junto a las facultades para darle vida a las JUPA.
Recorridos por el campus, ensayos de resistencia de materiales, uso de instrumental de laboratorios, consultas matizadas en el comedor central y en su anexo del pabellón 4 marcaron la jornada de cientos de estudiantes.
Desde las facultades, autoridades sumaron sus voces y trabajo para que los cerca de seis mil alumnos de nivel medio sintieran que la Universidad Nacional de Río Cuarto es no solo una chance para 2023 sino parte de su presente.
Carmen Cholaky, decana de Agronomía y Veterinaria, apreció que los concurrentes hayan “considerado la oferta académica de la UNRC; para nosotros es un gran orgullo”. Los exhortó a tener en cuenta que al ser una universidad pública y gratuita “se sustenta por aportes de la ciudadanía y está garantizada por el Estado”.
Marisa Rovera, su par de Ciencias Exactas, les dio la bienvenida a carreras que –tal como pudieron experimentar sus interesados- se ligan al estudio de la vida, sea la que se contempla en un paisaje serrano o la que se observa desde un microscopio, la que tiene lugar en laboratorios entre pipetas, probetas, erlenmeyers y la que se da entre rocas de distintas eras geológicas.
Susana Mussolini, vicedecana de Ciencias Económicas, compartió su regocijo por cuanto las JUPA volvieron a la presencialidad al cabo del paréntesis de dos años de desarrollo virtual impuesto por la pandemia.
En tanto, Fabio Dandrea, decano de Ciencias Humanas, expresó que la facultad abre un abanico a partir del cual es posible contribuir desde diversos lugares a una mejor existencia. Con opciones de masiva inscripción año tras año, entre ellas Abogacía, Educación Física y Enfermería, marca el paso con 28 carreras de grado impartidas desde 12 departamentos.
Julián Durigutti, su par de Ingeniería, agradeció la presencia estudiantil en las JUPA y señaló que las carreras de la facultad que preside son puntales del desarrollo.
Por último, Nicolás Muratore, presidente de la Federación Universitaria de Río Cuarto, hizo pública su alegría por haber visto a “un montón de futuros estudiantes en diferentes carreras. Eso hace que la universidad crezca en distintas ideas, en participación”. Instó a los adolescentes a que “elijan una carrera pensando, además del futuro laboral, en que los haga felices”.