El Programa Educativo de Adultos Mayores llevó a cabo otra edición de su Peña de la alegría. Como es usual, tuvo lugar en el Viejo Mercado y reunió a cientos de estudiantes del PEAM y público en general.

Hubo cantina, música y baile elaborados por participantes de los distintos talleres reunidos con un fin que expresó claramente la profesora Gabriela Müller: “Que no nos roben la alegría; a pesar de la crisis, de un momento difícil que pasamos los argentinos, le ponemos el pecho a las circunstancias por la calidad de vida de los adultos mayores”.

La coordinadora del PEAM dijo también que la peña brega para “transformar la tristeza en alegría, como es el lema de la murga, y resistir”. La defensa de la educación pública, libre y gratuita es uno de los compromisos que asumen los mayores de 55 años y sus docentes en el PEAM, que lleva más de dos décadas con objetivos tales como “crecer en calidad educativa, en la defensa de los derechos de los adultos mayores a través del protagonismo en la sociedad, y seguir siendo transformadores sociales”.

Mediante la cotidiana labor desde talleres y unidades de gestión, se busca “que ellos se dignifiquen y recuperen el lugar que la sociedad neoliberal les ha quitado para tratarlos como mercancías y no como sujetos de derecho”.

La fría noche se hizo templada merced a los bailes, las empanadas, la exposición gestual promovida desde el taller de Teatro de la profesora Katia Ysaacson y la rumba y la bachata que bailaron integrantes del taller de Ritmos caribeños, entre ellos Nora Virga. La alumna, vestida de blanco y rojo, contó satisfecha: “Nos gusta esto, estamos en actividad continua, con nuevos pasos y expectativas respecto de las danzas caribeñas, que son tan divertidas”.

Otra de los asistentes a la Peña de la alegría fue Victoria Torres, de Folklore e Identidad Cultural. Alumna desde los primeros días del programa, allá por 1992, siente que el PEAM es un lugar donde es factible sumar “amigos incondicionales” y conocimientos”.

Fuente: Dirección de Prensa y Difusión UNRC