El programa se encargan de adquirir y distribuir medicamentos e insumos para el tratamiento de las Infecciones de Trasmisión Sexual (ITS) en todo el país. «En un contexto donde los diagnósticos no dejan de aumentar, el desmantelamiento resulta criminal», expresó el Frente VIH, Hepatitis y Tuberculosis.

El Gobierno oficializó los despidos en la Dirección de Respuesta al VIH, Hepatitis y Tuberculosis y en el área de Vacunación. Los trabajadores de salud habían advertido la finalidad de sus contratos hace quince días. El recorte fue denunciado por la Fundación Huésped y el Frente VIH, Hepatitis y Tuberculosis.

Los organismos reclaman que «los despidos masivos dejan sin capacidad al ministerio» y que «las compras descentralizadas de medicamentos e insumos producirán un mayor déficit fiscal».

En la Dirección de VIH, la gestión de Javier Milei dio de baja 29 contratos sobre un total de 71 empleados (el 40% de la planta), mientras que en el área de Vacunación, fueron despedidos 14 trabajadores de una planta de 44 personas (el 31%). Este recorte se suma a los 1.400 despidos que ya se habían producido en la cartera que dirige Mario Lugones.

El Frente VIH, Hepatisis y Tuberculosis expresó su preocupación por los recientes despidos, y calificó como «criminal» la eliminación de las direcciones y coordinaciones que «desarrollan políticas públicas para la salud», en un contexto «donde los diagnósticos de VIH y Tuberculosis no dejan de aumentar y las Hepatitis virales continúan siendo prevalentes».

El frente explicó que las reparticiones desmanteladas se encargaban de adquirir y distribuir los medicamentos y tratamientos para las personas en todo el país; de planificar y ejecutar acciones de prevención. A su vez, el organismo realizaba estudios, lo que permitía diseñar estrategias efectivas de intervención.

«Los despidos masivos dejan sin capacidad al Ministerio para dar respuesta a las enfermedades», destacó en un comunicado. Y agregó que la Ley 27.675 estipula que el Gobierno debe garantizar la provisión de medicamentos e insumos a toda la población.

Además, advierte que «las compras descentralizadas de medicamentos e insumos producirán un mayor déficit fiscal».

La Fundación Huésped se sumo a los reclamos y alertó que los recortes «afectan gravemente la capacidad y alcance» y solicitó que se informe «cómo se va a garantizar su funcionamiento».

«Hablamos de la salud de millones de personas», recordó.