El mandatario esquivó el debate en el Senado de la Nación, tal como ordena la Constitución Nacional y nombró por decreto y en comisión a Ariel Lijo y Manuel García-Mansilla como ministros de la Corte Suprema de la Justicia.
En medio del escándalo por el criptogate que envuelve al Presidente y su hermana Karina Milei por estafas, el Ejecutivo esquivó el debate en el Senado de la Nación, tal como ordena la Constitución Nacional y nombró por decreto y en comisión a Ariel Lijo y Manuel García-Mansilla como ministros de la Corte Suprema de la Justicia.
Lo hizo por medio del Decreto 137/2025 publicado este miércoles en el Boletín Oficial con las firmas de Milei y de su ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona.
El decreto argumenta que la Corte Suprema cuenta actualmente con solo tres ministros, lo que complica su funcionamiento y la toma de decisiones, dado que se requieren al menos tres votos para resolver los casos.
En el texto se señala que el Senado no trató los pliegos enviados en mayo de 2024 y que, tras el receso legislativo y la finalización del período de sesiones extraordinarias, el Ejecutivo decidió avanzar con la designación en comisión, amparándose en el artículo 99, inciso 19 de la Constitución Nacional.
Las vacantes que ahora ocuparán Lijo y García-Mansilla se generaron tras la renuncia de Elena Highton de Nolasco en 2021 y la de Juan Carlos Maqueda en diciembre de 2024.
El decreto establece que los jueces designados deberán prestar juramento y asumir sus cargos en la Corte Suprema, y aclara que la medida estará vigente hasta que el Senado se expida sobre sus pliegos de manera definitiva.
Desde el Gobierno justificaron la decisión argumentando que la falta de definición del Senado pone en riesgo el normal funcionamiento del Poder Judicial. Además, remarcaron que la designación en comisión es una facultad presidencial prevista en la Constitución y que ha sido utilizada en otras administraciones, incluyendo las de Urquiza, Mitre, Yrigoyen, Perón, Alfonsín y Macri.
Con esta publicación, la Corte Suprema queda compuesta nuevamente por cinco jueces, aunque el proceso legislativo para la ratificación de Lijo y García-Mansilla aún sigue pendiente en el Senado.