La crisis económica golpea fuerte en los bolsillos de las y los argentinos. Entre los bancos y sobre todo las financieras -que ganaron terreno-, un 60% de los clientes se endeuda para cubrir necesidades esenciales y en muchos casos urgentes.
De acuerdo con varios relevamientos en el sector financiero, entre 2023 y enero de este año, aumenta a ritmo sostenido la toma de créditos de particulares. En general, los usos principales de los mismos son para cubrir gastos cotidianos del hogar, la cobertura de necesidades médico-asistenciales, y muy especialmente, el pago de deudas, siendo este último ítem el que genera más preocupación debido a que en pocos meses duplicó su porcentaje.
Durante 2023 se incrementó el pedido de créditos para cubrir endeudamientos. En el segundo semestre pasado, más de un 40% de los clientes informaron que gestionaron préstamos para saldar deudas y cuentas en mora.
Como contrapartida, los créditos para el consumo cayeron abruptamente un 33%. ¿La ecuación? Simple, cayó al mismo ritmo y nivel el poder adquisitivo de los ciudadanos. Un año antes, en 2022, el porcentaje de clientes que declaraban destinar el pedido para cuestiones de necesidades básicas y urgencias económicas era sólo del 20%.
Masiva gestión de préstamos
Durante el último año más de 5 millones de personas pidieron préstamos a través de mecanismos online, según relevamientos efectuados por varias fintechs que operan en el sector.
Los datos más significativos: hubo un crecimiento aproximado del 15% respecto al año anterior. No obstante, sólo se notó un aumento de 6 a 7% en el monto general de capital prestado. Se dedujo, por caso, que el auge de las billeteras virtuales tuvo fuerte efecto en los consumidores; pues su fácil acceso y operatividad, posibilitó la masiva demanda.
Los datos socioeconómicos de quienes gestionaron créditos reflejan que: un 70% pertenecen a sectores medios y de menores ingresos, con mayoría de mujeres (60%), y con alta preponderancia de personas entre 30 y 60 años.
En Córdoba, también sobran dudas y solicitudes
Si bien los datos corresponden a un comparativo de consultas nacionales con base en CABA, el comportamiento creciente de toma de prestamos para pagar deudas atrasadas es una constante a lo largo y ancho del país, al menos para las grandes y medianas ciudades.
Por caso, una consulta efectuada por LA RIBERA a operadores bancarios con sedes en Córdoba, Río Cuarto y Villa María, dieron cuenta de un panorama similar.
“Nuestros clientes, en su mayoría asalariados o emprendedores cuentapropistas, consulta permanentemente por la operatoria de créditos con montos bajos o medios y con plazos breves, no más de 6 a 12 cuotas”, nos explican. “Cuando les consultamos sobre el destino de los mismos, la gran mayoría afirma que es para afrontar deudas vencidas”, resaltan.
Devaluación e inflación abonan la incertidumbre
De todas maneras, el cambio de gobierno y las primeras medidas del presidente Milei, como la fuerte devaluación del 118% de diciembre último, pusieron en alerta a los clientes, lo que repercutió en la demanda de créditos. “En el momento de definición y transición de gobierno lo que se vio fue precaución del usuario ante un escenario de incertidumbre, donde se identificó un estancamiento provisorio de la demanda.
Ya en enero, la renovación de la inestabilidad económica y su consecuencia en el agravamiento de la situación social aceleró nuevamente el endeudamiento de los
argentinos.
De manera preocupante, son más la familias y particulares que deben recurrir a préstamos para cubrir gastos cotidianos. La inflación de diciembre y enero, con un acumulado de 45%, más la proyectada para febrero, marzo y abril, abre un serio interrogante no sólo sobre el aumento de la toma de préstamos, sino más gravoso aun, sobre la capacidad de afrontar sus cumplimientos.