Por Florencia Guttlein. Comunicadora Social.
Este 8M el lema bajo el cual se enmarca la ONU fue «Por un mundo digital inclusivo: InnovaciĂłn y tecnologĂa para la igualdad de gĂ©nero”, con el objetivo de explorar los efectos de la brecha digital de gĂ©nero. Reflexionamos acerca de las desigualdades digitales que surgen de los propios avances de la nuevas tecnologĂas, abriendo nuevos interrogantes y planteando nuevos desafĂos que requieren mayor educaciĂłn e igualdad digital para todas las mujeres y niñas.
La brecha digital tambiĂ©n es de gĂ©nero y es un tema que nos compete, aĂşn más en el mes de la mujer. SegĂşn el informe “Women’s Rights Online: Closing the digital gender gap for a more equal world” realizado por World Wide Web Foundation (2020), las mujeres tienen menos probabilidades que los hombres de tener acceso y de usar Internet. Esto incide directamente en los derechos de las mismas, en las posibilidades de acceso a la educaciĂłn y más aĂşn en su participaciĂłn social y polĂtica.Â
ÂżCĂłmo abordar esta problemática? Desde la ONU expresan: “Incorporar de forma transformadora la perspectiva de gĂ©nero en la innovaciĂłn, la tecnologĂa y la educaciĂłn digital ayudarĂa a que las mujeres y las niñas tomen mayor conocimiento sobre sus derechos y a potenciar el ejercicio de estos y su activismo”. No podemos hablar de derechos o de la incorporaciĂłn de los mismos si antes no hablamos de economĂa, de la regulaciĂłn de la comunicaciĂłn y todo lo que implica.
Hoy en Argentina acceder al servicio de internet, en tĂ©rminos econĂłmicos, es casi imposible. Lo que implica el costo de un celular, de una computadora y ni hablar del aspecto tĂ©cnico: hay sectores de nuestro paĂs, barrios, pueblos o comunidades donde la red digital no existe o aĂşn no ha llegado.
Se estima que 4 de cada 10 mujeres en AmĂ©rica Latina y el Caribe no están conectadas y/o no pueden costear una conectividad efectiva (acceso a Internet, disponibilidad de dispositivos y habilidades básicas para su utilizaciĂłn). Las razones de esta brecha digital de gĂ©nero son variadas y van desde el acceso a la educaciĂłn y en los ingresos, a las expectativas culturales y los roles tradicionales de gĂ©nero. Las polĂticas hasta el momento no han logrado abordar estas inequidades.Â
Partir de ese dato es fundamental para comenzar a ocuparnos de esta problemática, para presentar soluciones y que no todo se quede en discursos y estadĂsticas. Las desigualdades son muy evidentes en el acceso a las tecnologĂas, una brecha digital que se expande y nos deja atrás a las mujeres, una vez más.Â