Por Laura Olocco. Comunicadora Social. 

«Ha llegado la hora de la mujer que piensa, juzga, rechaza o acepta y ha muerto la hora de la mujer que asiste atada e impotente a la caprichosa elaboración política de los destinos de su País». Eva Duarte (11/11/1951).

El 11 de noviembre de 1951 las mujeres pudieron ejercer por primera vez su derecho al voto y a ser elegidas representantes, tras una intensa campaña de empadronamiento que tuvo lugar tras la sanción de la Ley 13013. Sin embargo, a tantos años de aquel hito fundante las mujeres aún nos enfrentan a barreras informales y culturales que impiden alcanzar la igualdad real de oportunidades consagrada constitucionalmente.

Desde 1991 está vigente la ley de cupo femenino que establece la obligatoriedad de integrar las listas legislativas nacionales con un 30% de mujeres en lugares expectables. Los efectos del cupo fueron inmediatos, la presencia femenina en el Poder Legislativo aumentó: la Cámara baja pasó de tener un 6% de diputadas a un 39% y la Cámara alta, de un 8% a un 40% de senadoras.

Pese a la efectividad inicial de la ley de cupo, a partir de 2009 la evolución de la participación de las mujeres en el Congreso de la Nación se amesetó. Desde entonces, se mantiene en torno al 35 al 39%.

Y un día después de las elecciones legislativas, el Senado sigue lejos de la paridad de género. A partir de diciembre, cuando se renueve efectivamente un tercio de las bancas de la Cámara alta que fueron elegidas en los comicios de este domingo, sólo un 38,8 por ciento (28 legisladoras) estarán ocupadas por mujeres.

La memoria, ese continuo ejercicio de reconstrucción, resignificación y actualización del pasado. A 70 años de la primera vez que las mujeres argentinas ejercieron su derecho político a elegir a sus gobernantes y a ser elegidas, proponemos que sigamos construyendo nuestra memoria para este presente complejo que vivimos, sin desconocer las desigualdades que aún nos duelen, pero con el respaldo de una historia de luchas en la conquista de cada derecho y en la proyección de la soberanía de los pueblos.